En un principio éste iba a ser un libro... cómo terminó en un Blog? Creo que fue que de esta manera se pueden ofrecer más cosas...
Una siempre se pregunta... por qué no me llama? por qué me dice "nos vemos" y luego no nos vemos nada? Por qué no me da bola? Por qué está pero no está? Por qué actúa así? Por qué no está acá hoy? Y miles de por qué más... Y es tan simple la respuesta...
Lo que sucede es que las mujeres (en su mayoría) somos entre ilusas y tontas (sí, tontas!). Por qué ilusas? Porque pensamos que todo se puede dar fácil, que si los tenemos se quedan con nosotras y que si no los tenemos ya van a venir solos. Ilusas porque si nos dicen "te llamo", esperamos su llamada. Ilusas porque si nos dicen cosas lindas, se las creemos y aunque somos conscientes de que nos están mintiendo... decidimos creerles igual (por si las dudas eh!). Ilusas porque esperamos que la vida nos reencuentre, ilusas porque soñamos despiertas, ilusas porque los escuchamos con la "ilusión" de que digan algo que sea verdad.
Y tontas porque si pensamos que todo se puede dar fácil, no actuamos. Si pensamos que es demasiado difícil no actuamos (porque igual no se va a dar!). Tontas porque esperamos la llamada y cuando no llega, nos enojamos y no reaccionamos o reaccionamos y a los dos días ya nos olvidamos. Tontas porque les creemos y porque no le creemos pero igual los escuchamos. Y de esto se trata este "capítulo"?(no sé si se puede llamar así ya que no es un libro, pero le vamos a decir así igual)... De avivarnos, de decir: Ah sí? No, mamita, a mi no! Yo te quiero y te voy a tener. A mi no me lo vas a hacer! Y en caso de que nos lo hagan, cómo reaccionar.
Por eso acá se ofrecen soluciones prácticas... Qué hacemos en estos casos?
Si su problema (su chico) no la llama, está conectado en el face y no le habla, le dice salgamos y después se borra, está pero no está, miente, miente... y miente. Puede optar por:
SOLUCIÓN UNO:
Si su chico es un amante de las mascotas y posee alguna ( gato, perro, pájaro, etc), espere a que el animalito ande suelto, que esté en la calle comiendo pastito, paseando. Agarre su vehículo y estaciónelo cerca de donde el animal se encuentre. Llámelo al animalito, si conoce el nombre resulta más fácil, sino, agárrelo, sobórnelo con comida o recurra a la originalidad que la situación requiera. Introduzcalo en su auto, llévelo a su casa y pida rescate. Una cita, una llamada, una cena pueden ser tranquilamente el precio de la devolución del animal. Ej: Querés ver a tu gato de nuevo? Primero salimos y después te lo doy!
SOLUCIÓN DOS:
Si su chico la llamó, le dijo veámonos y usted sabe que al otro día el muchacho no la va a volver a llamar y así van a pasar dos meses o tres... Acepte la cita, invítelo a su casa y ofrézcale un show, una noche o lo que quiera pero onda sadomasoquista. Átelo, espóselo y manténgalo así hasta que no lo quiera ver más y lo suelte (por favor, no se olviden de alimentarlo y asearlo con regularidad si no quiere que se pudra).
SOLUCIÓN TRES:
Si su chico no ha hecho nada de esto y está convencida de que no lo va a hacer... contactenos y le ofreceremos un delivery de bombas. Nos pasa la dirección, la hora en la que sabe que va a estar y el delivery se encarga de todo. Eso sí, no nos hacemos responsables en caso de destruir propiedades ajenas a la que nos mencionaron en el pedido.
Para concluir les anexamos un video con un ejemplo (y posible cuarta solución):
Nótese: Estas soluciones son la base, usted puede crear lo que se le ocurra. Si tiene alguna sugerencia, no dude en mandarlas a nuestro mail: tceunbar@hotmail.com.ar
No hay comentarios:
Publicar un comentario